Recordando 9/11

El 11 de septiembre del 2001 fue martes, como cosa extraña, estaba temprano en las oficinas de Telemetro en calle 50  porque esa noche tenía programa de El Informal y tenía que terminar de editar algunas cosas.  Recuerdo que estaba puesto en la tele Tremenda Mañana e interrumpieron el programa para un avance informativo.  Nunca regresó el programa al aire y todos los canales de televisión se sumaban a la señal de lo que estaba pasando en las Torres Gemelas. Tras ver lo que había pasado, me sorprendí, porque como muchos, pensamos que había sido un accidente. Cuando se estrelló el segundo avión e iniciaron los comentarios de “ataque terrorista”, me puse algo nervioso, pensar que uno de los países con mayor seguridad y por ende “más seguros”, había sido violado de tal manera, me hizo sentir vulnerable, por pensar en lo que podría pasar si atacaban el Canal de Panamá como muchos decían que pasaría.  Por suerte nada de eso pasó.  Horas después cuando cayeron las Torres, fui dónde Juan Carlos y le dije que no haría el programa la noche siguiente, porque me parecía una falta de respeto por lo que había pasado.  Me fui a casa y no de despegué de mirar la televisión por dos días. Necesitaba estar enterado de lo que pasaba, quizás para bajar la preocupación, pero desgraciadamente sólo la aumentaba. Estaba solo en casa, no dormía para no perderme nada, me salieron muchas lágrimas de tristeza por lo que pasaba y de miedo por lo que en ese momento no sabía estaba pasando. Llamaba a mi mamá familia aterrado en busca de respuestas, pero no las encontraban, como buena madre, me decía que no me preocupara y que rezara para que todo estuviera bien.  Además de todo esto, el 11 de septiembre es el día de mi cumpleaños, el 2002 fue el año que menos felicitaciones recibí y les confieso que no recuerdo si mi mamá lo hizo.  No era día de celebraciones ni me sentía con ganas de agradecer las llamadas, así que pasó desapercibido.

Un año después, tuve la oportunidad de ir a NY, estar el 11 de septiembre en el mismo sitio dónde estaban las Torres Gemelas, es difícil de explicar lo que se sentía, era un día lúgubre, estaba pesado.  Un año después, todavía era díficil de entender lo que había pasado y más aún, ver a los familiares de muchos desaparecidos recordar a los suyos, también todavía con incertidumbre de lo que había pasado y por qué.

Aquí les quiero compartir parte de esa cobertura que realice para El Informal el año siguiente. Parte de mi pequeño homenaje que a través de mi trabajo pude realizar para rendirle tributo a esas personas desaparecidas y nunca olvidar lo que el odio es capaz de lograr.  No olvidemos nunca lo bendecidos que somos.